Motivación canina.
La motivación no es exclusiva de los seres humanos y un ejemplo claro lo encontramos en nuestros vecinos caninos.
En comparación ellos disponen de una motivación simple pero efectiva, no necesitan acudir a cursos o charlas para averiguar lo que les impulsa ya que procesan la información de diferente manera a como lo hacemos nosotros.
El médico veterinario Rubén Mentzel, especializado en comportamiento animal, afirma que “el cerebro de los perros funciona muy parecido al nuestro. La diferencia es, desde el punto de vista estructural, una corteza cerebral con menos capas celulares y circunvoluciones. Y desde el punto de vista funcional, en un menor grado de procesamiento de la información. Si nos referimos a la capacidad de aprender, ellos son inteligentes. Si hablamos de procesar información previa para resolver nuevos problemas, también pueden. Pero, obviamente, menos que el ser humano”.
Solo tenemos que observar la felicidad que les proporcionan pequeños detalles y que sus enfados nunca van más allá del territorio, la dominación de la manada o la defensa de la misma. No se enfadan y dejan de hablarnos porque les hemos escondido sus juguetes o porque tienen facturas que pagar. No son estúpidos, solo viven el presente con ilusión y las preocupaciones no forman parte de su rutina.
Pero hay algo importante que debemos tener en cuenta y es que solo pueden deprimirse o sentir ansiedad por nuestra culpa. La depresión cuando se sienten abandonados o cuando sufren algún tipo de maltrato. La ansiedad que les provocan los ruidos estridentes, los cambios de domicilio periódicos o la falta de juego y ejercicio.
Es importante destacar la empatía que nuestros peludos amigos sienten cuando estamos deprimidos o enfermos. La tristeza de la pérdida de un ser querido o la devoción que profesan al intentar defendernos de una amenaza sin importar el tamaño de la misma.
Cualidades que debemos apreciar y adquirir si queremos ser más felices en nuestra vida.
Mi consejo: la próxima vez que no sepáis qué hacer, corred como ellos a por esa pelota que la vida nos lanza y que tanto ansiamos.
El siguiente video es aplicable a humanos.
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